Coach maestro zapatero

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CUANDO LOS COACH SE LLAMABAN MAESTROS: APRENDIZAJE DEL GREMIO DE ZAPATEROS SEGÚN LAS ORDENANZAS DE 1405.

Por Javier Cantera

Gremio de zapateros
Gremio de zapateros

Desde que inicié mi labor de coach he querido relacionar nuestra tarea a la de un maestro gremial, cuyo deber era transmitir al joven aprendiz los trucos del oficio pero especialmente cuidar “que su moral fuera ejemplar”. Este rol de “guía vital” era más importante que la visión técnica que no era lo fundamental, y a veces lo técnico se aprendía de otros cofrades más que del propio maestro. Para analizar estas similitudes hemos analizado el gremio de zapateros.

 

A finales del Siglo XI, las cofradías derivan en los gremios medievales. Los gremios tenían sus propios códigos, ejercían controles de calidad y al fin y al cabo, regulaban la vida social de sus miembros. Pero era una estructura social de aprendizaje, y en el caso de los zapateros tenía una regularización precisa (Ordenanzas de 1405 cuyo origen surge de las cofradías de San Marcos en Barcelona que procede de 1203), este gremio tenía una serie de características que son útiles hoy día para la labor de un coach. Hace pocos días estaba leyendo un libro de Marshall Goldsmith, considerado uno de los cinco principales coaches de ejecutivos según la revista Forbes (2005), y me recordaba sus estrategias lo que acababa de leer en las ordenanzas de la Cofradía de San Marcos y que se puede resumir en cinco grandes ideas o herramientas del coach. Estas técnicas son señaladas por Goldsmith como la clave de su éxito, y que las propone como una novedad metodológica:

  1. El Contrato de Aprendizaje. Goldsmith insiste en que cifrar el éxito del coaching, en el inicio se convierte en la base de una buena relación de aprendizaje. En el gremio de zapatero había el proceso de aceptación del aprendiz, donde como se dice en la ordenanza, además de comprobar que provenían de un matrimonio ordenado y virtuoso había que indicar el objetivo de ingresar en el gremio. El éxito era ser zapatero y estar inscrito en el cofre del gremio custodiado por los cofrades honorables. En ambos casos observamos lo útil de plasmar un objetivo de aprendizaje consensuado e involucrando en su consecución. Esta herramienta no es el “contrato de coaching” de tradición francesa, donde se especificaba que es y que no es el coaching a realizar, sino que además se incluye el fin último del coaching. Y aún mas los zapateros lo cifraban especialmente en conseguir en el periodo de un día la confección de cuatro pares de zapatos y/o botas.
  2. Disposición del coach a las preguntas. En las Ordenanzas de 1405 se señala hasta con un plano la disposición de la casa de los maestros en las calles de las cofradías. Solía estar al principio de la calle y los aprendices tenían la obligación de hacer preguntas. Goldsmith nos insiste en las preguntas del coachee como técnica fundamental para generar conocimientos. Incluso, incitar las preguntas genera situaciones de aprendizaje, aprender consiste en resolver problemáticas de cada uno, no solamente aprender lo que quiere el maestro.
  3. Peregrinación o la importancia de la experiencia razonada. Los zapateros, tras tres años que duraba el aprendizaje, el oficial que ya se llamaba así, iniciaba un peregrinaje (que en una primera parte del siglo XIII y siglo XIV duraba de seis a nueve años, luego ya duraba un año y medio), por diferentes talleres urbanos que generaban experiencias antes de instalarse en su ciudad. La peregrinación como aprendizaje significa salir de su entorno, aprender ideas nuevas y “construirse” de nuevas formas. Esta idea se asemeja a la nueva herramienta planteada por GOLDSMITH que los denomina “experiencia razonada”, donde plantea la necesidad de superar el “efecto de aprendizaje aparente” de expresar cambios de actuación sin hacerlo, incluso plantea la necesidad de forzar el ensayo para aprender de cada error o acierto razonándolo con el maestro. Peregrinar es probar nuevas ideas, y como se decía en la cofradía de San Marcos en Barcelona; lo aprendido se demuestra haciéndolo y no diciendo lo que sabemos hacer.
  4. El librito o blogs del coachee: cuando Goldsmith nos muestra la novedad del blog del coachee como una herramienta fantástica para posibilitar el conocimiento de la evolución del aprendizaje, no estaba más que descubriendo el “librito” de los zapateros. Este librito era un pequeño documento que el zapatero que iba pasando de aprendiz a oficial y a maestro, anotaba principalmente tres datos (según la ordenanza de 1405): el tiempo empleado; el comportamiento realizado y lo que había aprendido. Esta sencilla estructura del conocimiento común pretende visualizar el aprendizaje, y Goldsmith no lo indica gráficamente cuando nos dice que el coachee necesita saber de donde viene, donde está y, fundamentalmente, como está.
  5. La pieza de Maestría o el Hito del aprendizaje: el coaching es un proceso que debe finalizar para evolucionar y por esta razón Goldsmith nos destaca la importancia del hito final del aprendizaje. Hay que retar al coachee con un hito donde pueda demostrar su finalización como aprendiz en el objetivo planteado. Esta necesidad de concluir el proceso, ya les preocupaba al gremio de zapateros y por eso la finalización del proceso de aprendizaje del oficial, a partir del cual su nombre pasaba al cofre del gremio, se realizaba la llamada prueba de maestría. Esta prueba se hacía según tres características:

 

 

 

 

  • Debería responder a un modelo de zapatos autorizados
  • Debería tener un cliente que los comprara.
  • Debería ser evaluado por los cuatro miembros más antiguos del gremio.

    La prueba de maestría se planteaba como un reto pragmático no teórico y debería demostrar su validez social.

    Estas herramientas de coaching que GOLDSMITH nos plantea, que no creo que las conozca de los gremios medievales de zapateros en España, tiene un enorme valor añadido según nuestra experiencia pero proceden del sentido común. Todos los coach están seguros de lo importante de:

    • Pactar los objetivos involucrando al coach y al coachee.
    • Gestión de las preguntas como fuente de aprendizaje.
    • La experiencia razonada como base del coaching.
    • El documento de aprendizaje durante el coaching como visión de su evolución.
    • Los Hitos finales de aprendizaje como reto.


    Creo muy ilusionante pero utópico la posibilidad de la reencarnación del ser humano, pero yo a veces tengo una regresión aquel nuestro zapatero de 1.400 en la Cofradía de San Marcos en Barcelona. Los coach del siglo XXI deben reflexionar sobre el aprendizaje interpersonal que se plantea en un proceso de coaching y sorprende con la visión que nos aportan desde la Edad Media.

    Para terminar, simplemente mencionar que el coaching es ante todo un proceso, que debemos saber iniciarlos, desarrollarlos y terminarlos. El aprendizaje interpersonal entre un maestro y un aprendiz es una de las constante histórica y debemos avanzar investigando las variables del ecosistema del aprendizaje, de las habilidades del coach, de las metodologías, etc. No debemos olvidar que el coaching es una nueva etiqueta para vivificar un viejo discurso.

    Toda ciencia necesita un lenguaje y toda moda necesita nuevas expresiones aunque expliciten ideas viejas. Las mismas ideas en nuevos odres.