Por Javier Cantera Herrero
Socio Director de Human Coaching
Este caso representa un intento serio de utilizar el coaching como herramienta de aglutinación de un equipo entero a un proyecto. Durante los años 2002 al 2005 se desarrolló este proyecto teniendo como objetivo crear un equipo directivo que asumiera un triple rol: un rol geográfico, un rol funcional y un rol de unidad de negocio.
Este reto se lo propuso esta empresa multinacional americana del sector electrónico por varias razones, en primer lugar por el alto nivel de experiencia del equipo directivo que requería un reto de crecimiento que no implicase solo una promoción jerárquica, ya que el puesto de Consejero Delegado lo había ocupado uno de ellos en los últimos seis meses.
En segundo lugar, por el desarrollo natural de un equipo que debía tener mayor empleabilidad debido al proceso de concentración operativa realizada por la multinacional a nivel europeo, se habían localizado en Holanda los procesos administrativos, en Irlanda los procesos informáticos a hacer y en Milán los procesos comerciales.
Y, por último, por tener un reto común convirtiéndose en una "Best Practice" de la forma de gestión directiva en el territorio de Iberia para la multinacional y, por tanto, asumir la posibilidad de convertirse en centro de excelencia del nuevo modelo que se denominó TRIADA, ser responsable de un equipo en un área geográfica, de un equipo especialista en una función, y finalmente, de un equipo experto en una línea de negocio de la Empresa.