
1- ¿Cómo fueron tus comienzos en el área de RRHH? ¿Cómo fue tu experiencia en Aena?
Empecé en RRHH en el año 1982 en el Ministerio de Fomento. En esos tiempos no había ningún psicólogo contratado como tal en la plantilla del Ministerio, ni existía un Departamento de Desarrollo de RRHH.
En Aena estuve desde 1994 hasta 2002, llevando la División de Desarrollo Profesional. En Aena la plantilla rozaba las 10.000 personas.
Fue una experiencia única y muy enriquecedora, pues tuve la oportunidad de poner en marcha proyectos muy ambiciosos, y en aquellos momentos muy innovadores, que pudimos llevar a efecto gracias al entusiasmo del equipo de 22 personas que tenía cuando me marché de Aena.
2- Supongo que en Aena tuvisteis que realizar ajustes para poder dar lo que el mercado os solicitaba, ¿cómo os adaptabais a la demanda del mercado?
Aena experimentó en muy pocos años un crecimiento del tráfico aéreo espectacular, lo que originó un incremento muy significativo de su plantilla; especialmente del personal más cualificado (Ingenieros Aeronáuticos, Ingenieros de Telecomunicaciones, Informáticos, Controladores Aéreos...).
Lo primero que hicimos fue alcanzar un acuerdo con el Comité de Empresa, para establecer unos procesos de selección muy profesionalizados, donde pudieran medirse las competencias que se buscaban en cada selección, y donde se especificaba muy bien el trabajo que se haría desde la División de Desarrollo.
En todos los procesos les dimos protagonismo y participación a los directores y jefes de división de las distintas áreas, de tal forma que en la fase final de selección se empezaron a realizar entrevistas conjuntas entre RRHH y las Direcciones afectadas.
Igualmente, dentro de los procesos de selección introdujimos una serie de Supuestos Prácticos, que elaboraban las distintas direcciones, para intentar ajustarnos al máximo a los requerimientos de los perfiles buscados.
También introdujimos los Assessment Center en los procesos de selección.