Para que confíes en mi, empieza confiando en ti.
Por Javier Cantera, Socio Director de Human Coaching
En un momento que todo el mundo habla de crisis de confianza en la economía, alguna vez, nos hemos hecho la pregunta ¿confías en ti mismo? ¿Esta situación de confianza general empieza porque también tenemos desconfianza en nuestra capacidades?. Como decía el transcendentalista americano RALPH WALDO EMERSON: "La confianza en si mismo es el primer secreto del éxito", desde cuando hemos podido dar confianza sin haber tenido confianza en nosotros. Es fundamental que la sociedad se plantee que la confianza empieza en el momento que nos sentimos seguros de nuestros valores, capacidades y resultados. El nivel de autoestima determina el comienzo de un proceso de confianza con los demás y con la Empresa.
En los procesos de coaching sabemos que sin trabajar el nivel de autoestima del coachee no podemos plantear ningún proceso de confianza en su capacidad para aceptar un reto.
Siguiendo a Stephen M.R. Covey y Rebeccca R. Merrill hemos elaborado un modelo de gestión de la confianza en si mismo, que trabajamos en coaching, como paso previo a asumir los restos posteriores de su trabajo y su empresa. Al trabajar la confianza de un directivo en coaching, hemos comprobado la capacidad multiplicadora que tiene en la organización. La confianza personal se basa en el principio de la credibilidad o verosimilitud contestando la pregunta¿Soy alguien en quién las personas pueden confiar?. El coaching para fomentar la confianza se basa en los 4 focos de la credibilidad según estos autores:
1) Coaching para fomentar la integridad: La confianza personal empieza en la integridad entendida en primer lugar como ser honesto, es decir, decir la verdad y dejar una buena impresión y la honestidad consigo mismo. No engañarte, es el primer paso para tener confianza. En segundo lugar, la persona integra además de honestidad tiene que tener congruencia, es decir, coherencia entre sus valores y su comportamiento. Además, en un tercer lugar la integridad implica humildad, aceptar que los principios es antes de lo que defiende uno mismo. Humilde es aceptar su ignorancia, su dependencia de los demás y, sobre todo, el relativismo de "su" verdad. Y por último, la integridad se trabaja desde le valor de hacer lo correcto, lo que tiene valor es independientemente de que yo pueda hacer. Para asentar la confianza personal debemos empezar por trabajar la integridad en estos cuatro tipos de conducta:
- o Conductas honestas: Mirarse al espejo para saber la verdad. ¿Somos lo que somos, y que pasa?
- o Conductas congruentes: Coherencia entre lo que se piensa y lo que se hace. ¿Hago lo que digo que voy a hacer?
- o Conductas humildes: La razón puede ser que yo no la tenga. ¿Lo que yo pienso puede no tener razón?
- o Conductas con valores: Lo correcto es independiente de lo que yo he hecho. ¿Lo que yo hago puede ser incorrecto?
Con un coaching focalizado en estos cuatro tipos de conductas obtenermos un mayor nivel de integridad de nuestro coachee. Nuestra experiencia nos demuestra que trabajar en esta dirección posibilita tener la base para tener credibilidad y por tanto, confianza personal.
2) Coaching para fomentar las intenciones: Tras trabajar la integridad, el coach debe trabajar las intenciones, en este sentido hay que destacar la actitud positiva, la automotivación y la ilusión para tener confianza. Al armar la parte profunda de la integridad necesitaríamos influir en las motivaciones para conseguir los resultados. Las intenciones, como dice Sthephen M.R. Covey y Rebeca R. Merrill, son las que posibilita poner en funcionamiento las capacidades para conseguir los resultados. La confianza personal se fundamenta en tres tipos de intereses:
- o Actitud positiva: Valorar la posibilidad de visionar la realidad como una oportunidad diaria de ser feliz.
- o Automotivación: Tener internamente la fuerza para conseguir los resultados por tus propios esfuerzos.
- o Ilusión: Pensar que un futuro siempre se explica a posteriori del esfuerzo actual.
3) Coaching para fomentar las capacidades: No basta con la integridad y las buenas intenciones sino fomentar las capacidades para conseguir los resultados. Las capacidades entendidas como comprender que la confianza se basa en destacar los conocimientos, aptitudes y actitudes, es decir, tener competencias adecuadas, aceptadas, y sobre todo, percibidas pragmáticamente. En el coaching se basa en tres grandes ideas:
o Reforzar los puntos fuertes de nuestras capacidades, y sobre todo, no centrarnos sólo en los puntos débiles. Centrarse en lo que sabemos más que en lo que debemos saber.
o Valorar que las aptitudes de las personas son tan importantes como el conocimiento. El saber es una parte del saber hacer. Los "comos" son tan importantes como los "ques" en el mundo de las capacidades.
o Visionar las capacidades como un todo integral e único que es la persona, que por separado puede ser incompleto pero que juntos es claramente completo.
4) Coaching para fomentar los resultados: Sin conseguir resultados factibles no hay confianza. La confianza personal no es adecuada si la integridad, intereses y capacidades son idóneas pero nos falta conseguir los resultados. La orientación al pragmatismo de los resultados es básica para tener confianza en si mismo. No vale ser una "eterna esperanza blanca" sino ganamos algún asalto o combate no podemos tener confianza. Los resultados demuestran confianza, aunque a veces no lo valoremos. En este sentido hay que analizar:
o Resultados pasados: La historia es una fuente de confianza, y valorar la trayectoria desde una perspectiva escéptica es un primer nivel de generación de confianza. A veces , no valoramos lo que hemos conseguido en nuestra vida.
o Resultados actuales: En la vorágine de tensiones diarias se olvida valorar la importancia de los resultado que estamos consiguiendo. La comparación con otros y otras situaciones es una gran técnica para valorar en su justo termino la confianza en tus resultados actuales.
o Resultados futuros. El coach tiene que tener claro que como podemos confiar en que vamos a conseguir buenos resultados. La confianza en resultados futuros se incardina en la historia de los resultados conseguidos.
Trabajar el coaching desde los resultados a conseguir y conseguido posibilita una visión de confianza muy útil.
En resumen, el coaching debe aportar su grano de arena en resolver la crisis de confianza económica actual, posibilitando destacar la importancia de la confianza de nuestros coachees. El modelo "desde dentro hacia fuera" es básico para entablar la confianza con los demás, debemos empezar por nosotros mismos. La confianza personal debe fundamentarse en la integridad, en buenas intenciones, en capacidades adecuadas y resultados conseguidos. Pero hay que destacar lo que decía WINSTON CHURCHILL. " No sirve de nada decir - hacemos todo lo posible-. Hay que conseguir hacer lo que sea necesario".
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