Vuelco en el panorama del Coaching: Las chicas conquistan "la Pole"

Imagen de Antolin Velasco

Mientras que en 2007 el Coach tipo era un hombre, en la encuesta EMCE10, elaborada por Jaime Bacás y Jorge Salinas, se constata que en 2009 el perfil del Coach tipo es el siguiente:

  • mujer, entre 31-49 años
  • reside y ejerce en Madrid
  • 1 a 5 años de experiencia
  • ofrece otros servicios -en especial los de formación
  • tiene 17 coachees nuevos
  • realiza 125 sesiones de coaching
  • en modalidad individual y presencial
  • procesos entre 4-10 sesiones de 90 minutos/sesión
  • 230 €tarifa/sesión y 26.700 €facturación anual de coaching

En este sentido el coaching está siguiendo la misma senda que el resto de las profesiones, son las mujeres las que están recorriendo un camino que las está llevando a liderar esta nueva profesión.

La encuesta  nos dice que además de coaching, el Coach ofrece otros servicios, tales como consultoría y formacion y además que el tema al que los clientes dan más importancia es el incremento de las ventas, lo que en estos tiempos, en los que la clave de las empresas es la accion comercial, no me extraña en absoluto.

El tiempo dirá si esta revolución femenina va a suponer una nueva manera de enfocar la profesion del Coach. No creo que haya un modo femenino de hacer coaching, pero si que puede haber una sensibilidad femenina o de género para enfocar los problemas de los clientes. Cualidades como la capacidad de escuchar u otras formas de enfocar los sistemas para la mejora de las competencias de los clientes están en la base de este movimiento que no ha hecho más que comenzar.

Es conocido y reconocido que las mujeres superan al género masculino en todas las habilidades relaciones y una parte importante de los clientes de coaching necesitan trabajar esas habilidades.
Por otra parte habilidades como la organización,  el orden y un evidente sentido práctico en las cosas cotidianas hacen de las mujeres coach (en general) firmes candidatas a dominar en el futuro el mundo del coaching ejecutivo.
La incógnita está en saber si esto es una moda pasajera o es una tendencia que se acentuará en el futuro. Mi impresión es que es esto último.